es

IU Villarrobledo recuerda que la sanidad pública se defiende del acoso de los que quieren hacer negocio con nuestra salud

09.12.2021

Nota de prensa de IU

La sanidad pública está siendo atacada de modo constante desde hace años y, además, se hace de modo sibilino, silenciosamente, intentando que no se enteren los ciudadanos y ciudadanas. Sin embargo, no somos ignorantes y el deterioro es tan grave que las quejas y protestas ciudadanas van en aumento. 

El deterioro sufrido por la sanidad pública es notorio tanto en los centros de salud, como en la atención hospitalaria. El Covid ha permitido visibilizar la situación de destrucción del sistema sanitario público. Es sabido, que el centro de salud es vital porque representa el primer nivel de atención de la salud de los ciudadanos y ciudadanas, es la primera línea de contención y de defensa ante las enfermedades, las catástrofes y las epidemias. Y hemos comprobado la enorme importancia que tiene, nuestro hospital, para la vida de todos y todas. Sin embargo, los ataques a la sanidad pública no cesan y los problemas se acumulan, destacando los siguientes: 

- Dificultad para conseguir visita presencial con el médico/a de cabecera, demorándose, con mucha frecuencia, más de 5 días. - Dificultad para lograr atención telefónica para solicitar información general o solicitar cita, derivando a la atención digital, con el consiguiente prejuicio para las personas que no tienen opción de utilizar los medios tecnológicos. - Inexistencia de horario de atención por la tarde con el médico/a de cabecera, por lo que la gente se presenta en el servicio de urgencias del centro de salud, y en muchas ocasiones es criticado por ello. - Poca financiación de la atención sanitaria primaria. 

Según la Organización Médica Colegial el presupuesto sanitario en atención primaria apenas representa el 16% del gasto sanitario total cuando, para equipararse con Europa, debería ser el 25%. - La atención está centrada, exclusivamente, en la demanda asistencial, dejando de lado las actividades de prevención, promoción y educación para la salud. 

1 - La gestión de quejas y reclamaciones del centro de salud se han derivado a la gerencia del hospital, dejando sin autonomía a los profesionales del centro de salud y a los ciudadanos y ciudadanas sin una respuesta personalizada, cercana y digna. - Las plantillas de personal sanitario son insuficientes, lo que imposibilita una atención sanitaria rápida, efectiva y de calidad. Además, están agotados, sobrecargados, infradotados y sin reconocimiento. Y la pandemia ha provocado un aumento de la carga asistencial sobre unas plantillas que ya eran insuficientes antes de que llegara el covid. Por ejemplo, en atención primaria, antes de la pandemia, los sindicatos estimaban un déficit de 15.500 enfermeras, y la Confederación Estatal de Sindicatos Médicos calcula que tendrían que incorporarse 5.000 médicos de familia para hacer frente a la demanda. - Faltan profesionales especializados en el hospital; oftalmólogos/as, endocrinos/as, reumatólogos/as, etc. - Infrautilización de las infraestructuras y recursos del hospital, dejando patente la falta de inversión. - Enormes listas de espera para pruebas diagnósticas, provocando diagnósticos tardíos, tan importantes para muchas enfermedades, como por ejemplo el cáncer. - Largas lista de espera para operaciones quirúrgicas, cuya finalidad es lograr el desmantelamiento y privatización del sistema sanitario, justificando así continuas derivaciones a centros privados para la realización de estas mismas pruebas y operaciones. Es posible llegar a tener una salud pública, universal y gratuita mejor para todos y todas. Para ello, son necesarias y urgentes las siguientes medidas: - La atención primaria debe evolucionar, convirtiéndose en un centro de salud cuyos objetivos son la promoción, la prevención y la educación para la salud de toda la comunidad. - La atención hospitalaria debe ser de calidad, y para ello, es fundamental dotar a nuestro hospital de los recursos y profesionales necesarios. - Más profesionales y con condiciones laborales y salariales dignas en el centro de salud y hospital de Villarrobledo, para acabar con la precariedad laboral, los bajos salarios y las malas condiciones de trabajo del personal sanitario y no sanitario. 

 El domingo, 12 de diciembre, los ciudadanos y ciudadanas de Villarrobledo se manifiestan para luchar por una salud pública de calidad. Este lunes pasado, celebramos el día de la Constitución, que fue festivo por el aniversario, sin embargo, no tenemos muy claro que hay que celebrar, puesto que de todos los Títulos que contiene nuestra Constitución, sentimos que se defiende sólo el Título II, referido a la Corona. Mientras que en los DERECHOS Y DEBERES FUNDAMENTALES, descritos en el Título I, sufrimos permanentemente graves incumplimientos, no estando garantizados importantes derechos como el de VIVIENDA, TRABAJO, MANIFESTACIÓN, EXPRESIÓN, PROTECCIÓN SOCIAL. Por ello, en estos momentos, en Villarrobledo, estamos luchando por la defensa del Derecho a la Salud, recogido en el art. 43 de nuestra Constitución. La precariedad sanitaria en Castilla La Mancha es patente, y el ejemplo palmario de ello es Villarrobledo, donde cualquier ciudadano/a, que se encuentre incapacitado/a por una dolencia, tiene que esperar turno en una lista de espera tan larga como opaca. Y si leyese el art. 43 de nuestra constitución maldecirá justificadamente sobre este funcionamiento negligente e hipócrita. "SOLO EL PUEBLO SALVA AL PUEBLO", es un conocido eslogan en manifestaciones reivindicativas, y es que estamos demasiado acostumbrados a que no nos escuchen. Y en esto también somos ejemplo en Villarrobledo. Por ello, tenemos que evitar el desmantelamiento de la salud pública, que se está produciendo al margen de las protestas de los vecinos y vecinas. Muchas organizaciones políticas y sindicales locales ni siquiera han girado la cabeza a ver que están demandando los vecinos y vecinas que se juntan cada sábado frente al Hospital. 

El PSOE puede que no se atreva a enfrentarse a su gobierno y directiva regional. - Del PP ya conocemos su modelo sanitario; cuyo objetivo es privatizarlo en manos de entidades filiales, lobbies sanitarias cuya pretensión es hacer buenos negocios a costa de nuestra salud. Ante este negro panorama, no nos queda más remedio que movilizarnos, sin más interés que la defensa de la salud, por ello, es importante participar en las protestas vecinales que se vienen sucediendo durante las últimas semanas. El próximo domingo, 12 de diciembre, a las 12:00 de la mañana, está convocada una manifestación que saldrá desde la Plaza Vieja y avanzará hasta el Hospital General de Villarrobledo. Pedimos a los vecinos y vecinas de Villarrobledo su asistencia en defensa de la salud pública y de calidad.